viernes, 8 de junio de 2012

Fainé se compromete a que nadie salga perjudicado con las preferentes


Quejas sindicales y de accionistas en la primera junta de CaixaBank

Fainé se compromete a que “nadie salga perjudicado con las preferentes”

Joan Carles Valero
    El presidente de CaixaBank, Isidro Fainé, se anticipo a las protestas de los accionistas asistentes a la primera junta de la entidad, al asegurar que “haremos lo posible para que nadie salga perjudicado” por las acciones preferentes. Pero tuvo que soportar las quejas de representantes sindicales y minoritarios.
    El mensaje de tranquilidad de Fainé en el preámbulo de su intervención ante la junta de accionistas celebrada en el recinto ferial de Barcelona iba destinado al 1,6% del capital en manos de clientes de La Caixa que no han aceptado la propuesta de intercambio de las acciones preferentes por bonos u otros instrumentos financieros con mayor liquidez y similar rentabilidad. Aunque Fainé subrayó que el 98,4% del capital ha tenido aceptación, insistió en que “nadie saldrá perjudicado”. Unas horas antes, en la presentación de los resultados trimestrales de 2012, Fainé también se refirió las críticas que recibe La Caixa de haber perdido su esencia al haber colocado acciones preferentes entre sus clientes como si fuera un producto exento de riesgo, unas críticas que se repitieron durante la junta en el turno de intervención de los accionistas. “Si no maximizamos la acción, no hay obra social posible” que por quinto año consecutivo destina 500 millones de euros a su presupuesto, recordó el presidente de CaixaBank, quien asegura que “recuperará todo su dinero quien lo necesite” y que ha movilizado la red de más de 5.000 oficinas de la entidad para seguir hablando con los clientes que se sientan perjudicados.
    La mayoría de las intervenciones de los accionistas se refirieron a las preferentes, en especial las realizadas por portavoces sindicales en representación de accionistas. El presidente de CaixaBank argumentó que el origen de este tipo de producto se remonta a doce años atrás, cuando “había muchos clientes que querían ser accionistas de La Caixa y las preferentes eran una vía con un mercado secundario, pero el mundo ha cambiado”, advirtió. Fainé ha añadido que CaixaBank ha hecho frente a esta situación “ofreciendo algo mejor”. El presidente de la entidad insistió en que “damos la cara”, antes de que afirmara que “todo el mundo cobrará su dinero”, a lo que apostilló el vicepresidente de la entidad, Joan María Nin, que los clientes que quieran recuperar su dinero “recibirán un crédito por el mismo importe de las participadas y a un interés igual al que ofrece ese producto”.
    Con la presencia de 1.137 accionistas, que supone un 84% del capital que ostentan los 364.000 accionistas de CaixaBank, la primera junta de accionistas aprobó el informe y las cuentas del año pasado y ratificó el nombramiento de John Redd como consejero independiente, entre otros puntos del orden del día. El presidente de la entidad subrayó que el número de accionistas no ha dejado de crecer desde salida a bolsa de CaixaBank el pasado julio, y apuntó su esperanza en que próximamente aumente en medio millón más para acercarse al millón de accionistas.

    Reproches de empleados-accionistas

    Faustino Hermoso Ruiz, miembro del comité consultivo de accionistas de CaixaBank, cuestionó las decisiones estratégicas sobre Repsol, pidió que se garantice el dividendo de 23 céntimos de euro por acción y que se incluya a un representante de los accionistas minoritarios en el consejo de administración. El vicepresidente y consejero delegado de CaixaBank, Juan María Nin, insistió en que la estrategia de la entidad es “hacer banca minorista, banca de clientes”. Una estrategia que se ha acometido mediante dos grandes operaciones: la reestructuración del grupo y la fusión por absorción de Banca Cívica, que una vez formalizada el próximo verano “nos situará en el entorno del 15% del mercado español, lo que supone adelantar tres años los objetivos del plan estratégico”. Sobre la absorción de Banca Cívica, Fainé dijo que representa un gran impulso, ya que supone el 25% del balance y 4 millones de clientes más “en regiones que nos interesan, donde las cajas que constituyen Banca Cívica son las entidades de referencia”.
    En cuanto a las participaciones industriales, Fainé contestó que en estos momentos mantenerlas produce un alto nivel de dividendos cuando los márgenes bancarios son bajos. De Telefónica dijo que permite a CaixaBank “estar muy al día en nuevas tecnologías y estar en la punta de lanza de la innovación”. En cuanto a Repsol, el presidente de la entidad aseguró que “está todavía por ver cómo termina la situación” y manifestó su confianza en el derecho internacional.  En cuanto a la representación en el consejo de administración, Fainé respondió que está formado por personas de La Caixa, aunque también hay seis consejeros independientes que, según dijo, “representan los intereses de los minoritarios”. De ellos, el presidente dijo que han sido seleccionados “como el joyero selecciona las mejores piezas para una corona”.
    Ferrán Álvez García, en representación del sindicato FEC, cuestionó el aumento de la retribución del consejo hasta un 4% “cuando el precio de la acción ha caído cerca del 50% y los empleados tenemos congelado el sueldo desde 2009”. El representante sindical también denunció que los empleados reciben “presiones continuas para colocar los productos a los clientes, no siempre coincidentes con sus necesidades”. Una circunstancia por la que los trabajadores “sufren angustia y estrés”, además de verse obligados a jornadas maratonianas sin el pago de horas extras, lo que supone, dijo el representante sindical, “un fraude a Hacienda y la Seguridad Social”.
    Nin respondió sobre la remuneración del consejo que no llega a un aumento del 4%, muy por debajo de la media del sector. El vicepresidente también recordó que ese aumento se ha fijado mientras los resultados de los competidores han caído un 30% frente al 13% de CaixaBank. El también consejero delegado de la entidad rogó que los aspectos laborales que citaba el accionista sean tratados en el seno de la organización, es decir, en el departamento de recursos humanos y no en una junta de accionistas, para evitar “entrar en una discusión o negociación técnica de cuestiones que aquí en una junta no toca”. Más tajante fue Nin al pedir al representante de los trabajadores que cuidara su lenguaje: “Usted es un trabajador liberado y no puedo permitir que hable en una junta general de accionistas de que CaixaBank ha cometido o puede cometer un fraude a Hacienda o la Seguridad Social”.
    Fainé concluyó su discurso, antes de las intervenciones de los sindicatos, con un mensaje de optimismo y citando a Winston Churchill, de quien recordó que decía que era optimista “porque no parece muy útil ser de otra forma”. Subrayó que “España siempre ha crecido ante la dificultad y lo hará de nuevo”. Y refiriéndose a CaixaBank, señaló que “partimos de una situación privilegiada”. Sobre la absorción de Banca Cívica, recordó que “somos el resultado de una historia muy larga, que arranca cuando en 1904 Francesc Moragas fundó la Caja de Pensiones y para la Vejez de Barcelona”. Una historia que hasta 2012 ha supuesto un total de 75 integraciones, lo que coloca a CaixaBanc en el liderazgo del mercado españo

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